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Maridaje de Vinos con Shoyu Ramen


SHOYU RAMEN SUSHI ITO
Shoyu Ramen

LIMA, GODZILLA Y EL SUSHI

El Ramen debe ser el artículo gastronómico más amado del Japón  y por muy buenas razones. A diferencia de otros platos nipones que tienen recetas fijas, el Ramen se presta a la innovación y a la creatividad. Se puede decir que es el pináculo de la culinaria japonesa. Su incomparable sabor le ha hecho popular en muchas capitales de Europa y América y por supuesto, Lima no podía ser la excepción. En la última década la Ciudad de Los Reyes ha visto aparecer una legión de restaurantes que ofrecen comida nipona, particularmente sushi, en versiones más o menos acriolladas, que en algunos casos ofrecen productos que serían irreconocibles para un nativo de la tierra del sol naciente, de Godzilla y de los fenómenos culturales rarísimos, como los adolescentes solitarios Hikikomori. No todos esos establecimientos, sin embargo, tienen sopa Ramen en su carta, siendo más común encontrar la sopa con fideo Udon, que siendo agradable, no le hace sombra al plato rey de la comida japonesa.

EN LA REPETICION ESTÁ EL GUSTO

He podido probar algunas rendiciones poco memorables de sopa Ramen en un par de restaurantes en Lima antes de llegar al motivo de esta nota, la cadena X, en su local del Centro Comercial Camino Real de San Isidro. Debo confesar que estuve en este local hace dos años y en esa ocasión la Ramen no llenó mis expectativas. Es posible que fuera porque mi referente eran versiones de la costa oeste de Estados Unidos y Vancouver, donde la comunidad asiática es muy fuerte y los estándares para comida oriental, muy altos. Por cosas de la vida, la semana pasada (octubre 2019) salí de la oficina para almorzar y aunque revisé la carta de varios restaurantes de comida rápida y de menú, el cuerpo me pedía sopa y la sopa a elegir tenía que ser Ramen. Decidí darle una segunda oportunidad a Sushi X. A continuación va mi experiencia.

EL ORIGEN DEL SABOR

Al llegar al local, el personal lo recibe a uno con unos saludos en japonés que imagino deben significar bienvenido, o algo por el estilo. Es simpático pero cuando se va llenando el local y se repite constantemente se torna un tanto irritante. Como dicen, de lo bueno poco. Pero vamos al tema, en este caso, la Shoyu Ramen, que presenta el caldo basado en salsa de soya. El precio (36 soles) puede parecer un poco steep cuando uno puede engullir un menestrón por 25 o menos en uno de esos locales soperos que se han puesto de moda. Sin embargo, después de terminar el bowl, sentí que estaba sobre pagado. El caldo, sabroso y aterciopelado, aunque algo grasoso, presenta una salina mineralidad. Esta se debe al dashi, que es un fondo de kombu (alga deshidratada) y katsuo bushi (bonito seco). Estos productos deshidratados naturales nos dan un sabor tradicional. El kombu y el katsuo bushi son responsables por el うま味 (umami) que es el quinto sabor que detecta el paladar humano, el que en otros casos se obtiene usando el injustamente vilipendiado Glutamato Monosódico (MSG), solo que en la versión de Sushi X se presenta de manera natural en esos ingredientes. A diferencia del tonkotsu ramen, el shoyu ramen no requiere una cocción prolongada.

Los fideos estaban en su punto, al diente y abundantes. Chiclosos, como todo buen ramen debe ser. Coronando el plato, setas, un manojo de soybean sprouts (germinados de soya = frejolito chino), láminas de alga nori tostada, picadillo de cebollita china (“cebollita de verdeo” o scallions) y todo salpicado con semillas de ajonjolí tostadas. El Shoyu Ramen de Sushi X viene con huevo de codorniz y láminas de cerdo asado (semidulce y ahumado), que pedí no me sirvieran, uno porque este último tiene un sabor muy invasivo y a mi me gusta saborear el caldo y el huevo porque no se por qué pero it is not my cup of tea. Más allá de mis shenanigans gustativo/culinarios, debo decir que quedé  satisfecho con la rendición de Sushi X, aunque con el caveat del precio. 28 soles deberia ser un precio màs razonable para este plato.

QUÉ VINO TE TOMAS CON UNA RAMEN? MARIDAJE

No me sentiría inclinado a beber vino con una sopa Shoyu Ramen. Pero si hay que elegir, me gustaría probarlo contra un vino Borgoña (me refiero al estilo peruano, de uva Isabella).

VEREDICTO

La Ramen en general, y la Shoyu Ramen en particular, es un plato delicioso. No estaría demás que los restaurantes de este tipo tengan una variante sin carne ni huevo, por la preferencia personal arriba expuesta y por el número creciente de vegetarianos/veganos.

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No Todo es Chardonnay y Sauvignon. Marsanne y Roussanne, Cepas Blancas de Francia.


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Tahbilk Marsanne, Central Victoria, Australia

Para nadie es sorpresa que el mundo comercial del vino esta dominado por 3 o 4 cepas tintas e igual numero para las blancas. De hecho, para el consumer promedio, eso se reduce a 2 en cada caso y para el Peru de la ultima decada, es casi un monopolio de la Malbec, que con todos sus meritos no da la talla para los grandes vinos, no por nada tenia el asiento trasero en la composicion de los blends de Bordeaux y no tuvo mayor trascendencia hasta su explosiva aparicion en el mercado mundial con bandera argentina, alla por los ya lejanos 90´s.

Con los blancos es un escenario similar, excepto que la cepa mas plantada, la Airen, es virtualmente una desconocida excepto para los geeks vineros e incluso muchos de estos ni siquiera la conocen mas que en foto. Las dos variedades que se llevan la mejor parte de la torta son la Chardonnay y la Sauvignon Blanc, que son las mas plantadas en el nuevo mundo, incluyendo a norte y sur America. Eso, sumado a que muchos amantes del vino estan convencidos de que el vino blanco es de menor calidad que el tinto, que da dolor de cabeza o malestar estomacal, que tiene mas sulfitos (los tiene) y hasta en algunos casos extremos que «el vino blanco no es vino» resulta en que la enorme diversidad de variedades blancas de paises como Francia, Italia y Grecia no aparezcan en el radar del consumidor promedio de estas latitudes.

En otro post, comentando sobre el olluquito con charqui, mencione un blend de Marsanne y Roussanne, variedades comunes en la seccion norte del Rhone, pero poco plantadas en otras regiones, excepto por California y Australia, aunque debo mencionar que la viña Tacama en Peru  usa la Roussanne hace un tiempo en su Blanco de Blancos, que habra que probar en algun momento. Bien por ellos. Estas dos variedades son frecuentemente mezcladas porque cada una aporta lo que le hace falta a la otra, con la acidez, elegancia y aroma de la Roussanne  complementados con la textura rica, casi oleosa y dulzura de la Marsanne, para una combinacion ganadora y lamentablemente ausente en su mayoria para «las grandes mayorias» que seguramente, aunque estuviera disponible igual la irian a ignorar. Asi es el pueblo y la voz del pueblo es la voz de Dios. No me cabe duda que ese adagio es cierto y por tanto no me cabe duda que Dios -al menos en dias de semana- bebe plonk.

ALGO DE TRIVIA

Bromas aparte, la Roussanne es una de las variedades aceptadas en los blends blancos de Chateauneuf-du-Pape. Estos blancos, algo raros, son realmente notables. Solo tuve un encuentro con uno de ellos hace algunos años y fue realmente memorable.

La Marsanne sola es algo «menor» aunque siempre habran vinos y vinos. Australia produce un varietal de Marsanne, el Tahbilk, que por poco mas de 15 USD ofrece sabor y calidad.

EL AMERICANO FEO

Para cerrar y como anecdota, comparto que en los ochenta un americano sinverguenza (los hay en todas partes no solo en el peru aprofujimorista) dueño de la prestigiosa bodega Bonny Doon escamoteo unas estacas de «Roussanne» en una visita a viñedos de Chateauneuf-du-Pape pero luego de plantarlas y crecerlas en California fueron identificadas como Viognier.

Bueno, ahi esta la tarea. A buscar un Marsanne-Roussanne, o cualquiera de las dos en varietal en el universo vinero de la Lima del nuevo (ya no tan nuevo) milenio, que de Chardonnay nuevo mundero y Sauv Blanc chileno tenemos bastante.

 

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Buen Cebiche en Huarique de San Juan de Miraflores


La Casa de la Parihuela Cebiche Pulpo y Cabrilla
Cebiche de Pulpo y Cabrilla, La Casa de la Parihuela

Para que no digan que solo lanzo comentarios criticos a los restaurantes que visito, lo que no voy a negar, especialmente por la mala atencion que aflige a la mayoria de establecimientos comerciales del pais, voy a celebrar un cebiche realmente bueno, que en las tres veces que lo he consumido me ha dejado mas que satisfecho. El huarique se llama La Casa de la Parihuela y queda en San Juan de Miraflores Zona B a unas cuadras de la CT, en un pasaje a media cuadra de la Avenida Vargas Machuca, subiendo desde el Puente Alipio Ponce.

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La frescura de los ingredientes no se puede photoshopear

Ingredientes frescos, el pulpo bien trabajado al dente, la cabrilla era cabrilla (se puede ver al maestro cebichero en su labor desde el salon) y aunque tenia un toque de ajo, era minimo para que el que no es muy curioso no se diera cuenta. Balance de sal y acido impecable y el cilantro algo copioso pero picado menudo no desentonó. El choclo desgranado y frio  (hubiera preferido lo pongan en el pocillo del lado del plato) pero ese sitio lo ocupaba el camote, como debe ser. Es frecuente que algunas cebicherias te pongan el camote aun tibio calenton en el jugo del cebiche. No pues. La canchita salada fuera del plato, como se pide chumbeque. La cantidad justa de cebolla crujiente y fria,  un toque de yuyo bien lavado y el resultado total agresivo y picante, realmente para disfrutar. Como sucede tambien de manera frecuente en muchos huariques que tienen buen cebiche, los otros platos… no son de mi preferencia. Cervezas hay a precio modico y si llevas vino no te cobran corcho. Ah, tengo que criticar, lo necesito! Ya pues el camote es dulce de por si. No le hagan ese huachafo «glaseado» POR-FA-VOOOOR

VEREDICTO: con tremendo cebichazo a 35 soles no hay pierde. El cebiche de m uchos lugares gagá y de moda entre los foodies no le llega a los tobillos a este hallazgo. Vayan. No se arrepentiran.

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Un Hedonista en la Cava. Aventuras en el Mundo del Vino. Book Review


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Un Hedonista en la Cava

January 14, 2010

A Hedonist in the Cellar. Adventures in Wine

Autor: Jay McInerney

Borzoi Books Alfred Knopf

New York 2006 243 p.

Se dice que mientras los libros sobre cocina abundan, los libros sobre vino son mas bien escasos. Quien quiera que dijo eso dijo también que los buenos libros de vino son mas escasos aun.  Tengo que admitir, con pena, que estoy en pleno acuerdo con esta afirmación. Y es que mucha gente sabe mucho sobre vino pero no mucha gente que sabe sobre vino sabe escribir bien. Para nuestra fortuna Ian McInerney es uno de ellos y su “A Hedonist in the Cellar” es una delicia.

Como solo los buenos saben hacerlo, McInerney renuncia a cualquier pretensión de snobismo sabelotodo, mal que aflige a tantas “estrellas” del mundo del vino. Su estilo es ligero y de sabor intenso, como un Pinot Noir. Su conocimiento del mundo del vino es concentrado y oscuro, como un Amarone. O quizás como un  Sagrantino, un vino poco conocido sobre el cual nos ilstra en su vívido capítulo  “La Belleza Misteriosa del Sagrantino di Montefalco.”

La narrative de McInerney es divertida e interesante, y ha tenido el tino de escribir piezas cortas para cada uno de los temas que cubre en su libro. Los capítulos tienen títulos que provocan iniciar la lectura inmediata. Entrelazadas en la narrativa hay referencias históricas y culturales propias del erudito, dando a conocer un escritor que ha leído y viajado deep and wide. McInerney tiene tambien una maña para capturar personalidades y fisonomias, que hace que sus personajes parecieran salir del papel y tomar vida propia. Luego de leer este libro difícilmente uno pensara lo mismo de las personalidades del vino entrevistadas en este raccount. Michel Chapoutier, for example, uno de los mas exitosos winemakers del Rhone, muestra su intense sentido del humor, lindando con la groseria pero deteniendose justo antes de cruzar la linea. “El cerebro es un asesino del placer” nos dice, en la introduccion del libro. Mas adelante se le cita diciendo “Beber vino filtrado es como realizer el coito con un condón puesto”  y agrega luego “No necesitas ser un ginecologo para hacer el amor” en referencia a la invasive tendencia de analizar obsesivamente el vino para encontrar toda clase de aromas y sabores, en lugar del franco, simple,  disfrute sin obstáculos.

Como en el caso de Msr. Chapoutiere, McInerney tiene la habilidad de traer a la marquesina la faceta humorística, irreverente, de los winemakers, de los negociants, de los wine writers y criticos de vino, quienes revelan facetas que uno no podría imaginar. Son personas, al fin y al cabo, pero la exposición mediatica y la fama hacen que uno pierda esa perspectiva y los crea inmunes a las falencias y vulgaridades de cualquier mortal. McInerney nos devuelve ese angulo y lo hace con frescura y humor. Otro rasgo notable en el trabajo de McInerney es que tiene poca paciencia para el criticismo en blanco y negro, algo que es esencial para cualquier escritor, especialmente para uno cuyo foco de atencion es algo tan subjetivo como la calidad del vino.

El capítulo que abre el libro de manera conveniente se titula  “Foreplay”, una metáfora  que vincula el vino de bienvenida –ligero, lúdico, por qué no, espumoso, blanco- con las caricias previas al full on acto sexual. Prosigue una colección de ocho piezas que nos lleva de las laderas soleadas de la diminitua apellation Condrieu (vinos que confiesa McInerney’s, son sus favoritos) a la intrincada jeroglífica enológica alemana, lease etiquetas. El primer conjunto de piezas, dedicadas a los vinos blancos, entregan un estilo narrativo que es como esos caldos: fresco, brillante, allegro. Proyecta luces en algunos vinos que merecen más atencion que la que reciben: los blancos de Bordeaux, el Soave de uva Garganella, el Tocai Friulano.

El Segundo grupo de piezas se titular  “All Wine Wishes It Could Be Red” está cargado de erudición enológica sin perder la calidad fun de esta narrativa. Disfruté mucho con “The Roasted Slope of the Rhone” (las laderas rostizadas del Rhone) en la cual nos brinda un retrato lleno de color del gran  Marcel Guigal. Otro capitulo que disfruté de manera particular fue “An Extreme, Emotional Wine: Amarone”. Sus artículos en esta seccion ilustran vinos del mundo en general: el  argentine Malbec, los tintos Chilenos, los Cot de Cahors pasando por los Cult Cabs de Santa Barbara, entre otros.

Es muy tentador ir a los detalles de cada seccion pero ademas del tiempo que tomaria la profundidad y rango de cada pieza es de tal riqueza que es major dejar al lector saboreando anécdotas de personajes como el excentrico winemaker de Rioja, Remírez de Ganuza o como “El Cientifico Loco de Jador”  Jacques Lardiere, o personajes más conocidos, como Jancis Robinson, entre muchos otros. La seccion “How to Impress your Sommelier” es delectable, llena de insight, abriendonos a un mundo de bien guardados secretos de vinos poco visitados por el vulgo vinero, como los Riesling austriacos y el  Sagrantino di Montefalco.

Para un amante de los mariscos, como yo, fue un gran regalo el capitulo  “Fish Stories from Le Bernardin” así como la nota “Provencal Pink”. Estas dos y otras de esta seccion forman parte del capitulo VI, “Matches Made in Heaven”. El capitulo VIII “Bin Ends”, aborda el uber interesante mundo de la religion y el vino “Strictly Kosher” (me hizo reir varias veces tambien). Las notas reunidas bajo “Baby Jesus in Velvet Pants” tocó una nota personal, ya que hace unos años tuve la suerte de pasar una hora conversando con el winemaker Luc Bouchard, de la famosa casa de  Bourgogne Bouchard Pere et Fils, quien ofrecio una cata de sus vinos en un restaurante de downtown Vancouver una lluviosa tarde de noviembre.

El ultimo capitulo,  “Bubbles and Spirits” es igualmente enriquecedor, inspirador, de alguna manera transfiriendo a la lectura el ánimo jovial que se logra luego de unos cuantos sips de un buen espumante. Las piezas sobre ArmagnacChampagne, Chartreuse y Absinthe (“The Wild Green Fairy”) señalan el tono para su epílogo (“What I Drank on my Forty-Eighth Birthday”), un recuento bastante franco que me hizo sentir un poco celoso. Quién, después de todo, tiene la oportunidad de escribir una carta a Jancis Robinson contándole de su cumpleaños y sabiendo que ella la leerá?  Y quién abre una Magnum 1990 de Dom Perignon para la ocasión? No muchos. Para no mencionara que descorchó también un Zind-Humbrecht Clos Hauserer Riesling del 99 y un monstruo de Zinfandel, un Martinelli Jackass Hill ’96. Las líneas de cierre me recordaron que yo debería empezar a planear mi cumpleaños número 53 con los mejores vinos que pueda. One can only dream…

Desde un punto de vista editorial, el libro tambien tiene alto puntaje. La cubierta es de perfil bajo sin llegar al minimalismo, los colores y formas reminiscentes del mundo del vino. Yo le hubiera quitado el innecesario comentario de 3 líneas de Robert Parker. La tabla de contenidos es simple, y al punto. Me encantó la elección del tipo de papel, tanto en apariencia como en textura. La sensación táctil muy sensual pero al tiempo se nota fuerte, resistente. La fuente muy agradable a la vista y todo un detalle la nota al respecto en la última página. La lista de bibliografía visitada también muy conveniente.

No hay muchas cosas que uno pudiera encontrar que faltan en esta lectura. Una de ellas sería un índex. La información es copiosa y cargada de nombres de apelaciones, de personajes, de fechas, estilos y demás. Un índex ayudaría mucho para usar este libro como material de referencia, como estoy seguro muchos lo harán. En suma, puedo ver el “Hedonist” de McInerney’s convertido en un clasico de la narrative de vinos. Lo recomiendo totalmente a aquellos que aman todo lo relacionado al mundo del vino.

Publicado en Vino 101, WINE WRITING

ENGLISH FOR WINE: PARKER VS GALLONI


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Photo: mycustardpie.com

El inglés para el vino no se reduce a la terminología, sea la formal o el wine lingo (jerga del vino) sino que tiene como uno de sus vehículos más influyente los wine notes, notas de cata, que en el mundo anglosajón han dejado de ser solo eso para convertirse en verdaderas piezas de narrativa.

Hay que ver como se expresan algunos de los críticos más reconocidos a nivel mundial. De hecho, si no fuera porque escriben como escriben para describir los vinos no tendrían la pegada que tienen. Cada quien con su estilo pero en general, los críticos anglosajones se toman mucha más licencia en sus reviews que sus pares castellanos.

Comparemos las wine notes de dos reconocidos críticos, Antonio Galloni de Vinous y Robert Parker Jr., el archiconocido creador de The Wine Advocate, al describir cada uno con su estilo, la cosecha 2010 del Brunello di Montalcino de la casa Lisini. Hay que recordar también que Galloni fue parte del staff de The Advocate hasta el 2013.

 2010 LISINI BRUNELLO DI MONTALCINO LISSINI BRUNELLO

Discutamos primero la version de Galloni:

«One of the stand outs of the vintage, Lisini’s 2010 Brunello di Montalcino fleshes out in all directions with gorgeous, expansive richness. The flavors are dark, bold and incisive, yet backed up by notable freshness. A crescendo of incredibly pure dark red and black stone fruits builds on the huge finish. The 2010 is dazzling, but readers will have to be patient

95+ points – Vinous/Antonio Galloni

La apertura de Galloni adolece de tres traspiés, uno inaceptable y otros dos que debilitan lo que debiera ser su línea más fuerte, la primera. Lo inaceptable es que use stand out, que así, separado se convierte en verbo, cuando es evidente que su intención era sustantivizar, o sea, debió usar standout, (sobresaliente) todo junto. Esta expresión es además muy genérica. Qué puedo elucidar yo acerca del vino con  la expresión “es uno de los sobresalientes de la cosecha”? Pues nada. La trilogía de desaciertos la completa la sobrecarga de adjetivos. Los adjetivos son términos generales, que dan en sí mismos muy poca información. Son el equivalente linguístico del condimento: si le pones mucho y no tiene carne no va a saber bien. Galloni se descarga con “gorgeous, expansive richness”. Se podría añadir que su línea inicial es también redundante pues “fleshes out in all directions” es casi equivalente a expansive.

El segundo aliento de la nota no es mucho más afortunado, abundando otra vez en adjetivos. Los sabores, dice Galloni, son “dark, bold and incisive” y el final es “huge”. Por favor. Decir huge (enorme) es tan ilustrativo como que diga “es muy agradable”. Será por su ancestro italiano que tira el crescendo como para darle una expresión  más auténtica a su aguachenta nota? El cierre intenta corregir los desaciertos anteriores y nos dice que este 2010, aunque deslumbrante, no está todavía en su cúspide.

Galloni tira diez adjetivos en un párrafo de 62 palabras y todavía no tengo una idea  clara de cómo será ese vino. Pareciera que se la creyó él mismo y le puso 95 plus al Lisine.

Turno de Parker.

«Lisini’s 2010 Brunello di Montalcino opens to dark concentration and extraction. On first nose, it shows floral aromas of pressed rose and violet, but after a few minutes in the glass the wine begins to offer dark cherry, dried blackberry, Indian spice, teriyaki sauce, crushed mineral, licorice and cola. Its personality bridges aspects of both elegance and power. The 2010 vintage offers a very beautiful interpretation for Carlo Lisini Baldi. The mouthfeel is extremely soft and supple. It delivers pretty end notes of dusty mineral and clay earth. This delicious wine has nowhere to go but forward

94 points – Robert Parker’s The Wine Advocate

La primera línea de esta nota da a entender mi punto de vista. “Dark concentration and extraction” dice Parker, y lo que dice me hace ya tener una idea general de que es un vino grande, para luego del derechazo meter un gancho de izquierda: “On first nose floral aromas». No lo deja alli, nos dice qué aromas florales y luego se manda con un bla bla de lo que sigue en nariz. El bla bla incluye siete aromas, incluyendo su hallmark “crushed mineral”. Plenty of information. Tres líneas y ya sé qué esperar de este Brunello.

En la segunda tanda Parker continua con su estilo característico que tantos han querido imitar pero sin entender que amontonar adjetivos no significa acertar. “Su personalidad enlaza aspectos de elegancia y poder” apunta The Wine Emperor, y usa adjetivos que todos podemos de alguna manera proyectar al vino. Recién aquí entra una generalidad: “a very beautiful interpretation” pero ya luego de la sustancia, no está fuera de lugar. Complementa con más información sensorial, sobre la textura del vino en boca y con detalle preciso del final “con notas de polvo mineral y arcilla.” La frase de cierre es abierta: “este vino solo puede mejorar” y lo premia con 94 puntos.

Ocho adjetivos en un párrafo de 97 palabras. Un wine review eficaz pero sin despojarse del élan y de cierto aire literario. Me quedo con Parker y con su estilo. Galloni, como que quiere parecerse pero no puede. Bien dicen en el idioma de Shakespeare: Imitation is the sincerest form of flattery.

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Crítica a Nota de Cata/Descriptor Shelf Talker de James Suckling


Seamos sinceros. Todos los que escribimos de vino quisieramos ser tan autoritativos como Robert Parker. Que nuestras notas de cata sancionaran el valor de añadas enteras de los mejores vinos del mundo. Que nuestra nariz estuviera asegurada en varios millones de dólares. Que pudiéramos vivir exclusivamente de catar vinos enviados de todas partes del mundo y de asesorar a cadenas mundiales de hoteles, lineas aereas y toda clase de top notch clientes en el tema del vino. Pero, ay! no es asi. A algunos se  nos paga algo por escribir notas en medios mas o menos pequeños. Otros tienen un poquito mas de llegada. Pero nadie como Parker. Por qué tienen tanto éxito las notas de Parker? Yo me pasaba horas leyendolas en su website. Las de otros….. no son tan afortunadas. Veamos un ejemplo de nota de cata, por un «rankeado» internacional, a ver como pasa la prueba.

Wine writer: James Suckling

FONTERUTOLICABERNETSAUVIGNON

Tasting Notes

2008 Mazzei Cabernet Sauvignon «Philip» Toscana
«Beautiful aromas of blackberries and wet earth follow through to a full body with velvety tannins and a long finish. Velvety and slightly austere tannins. A Bordeaux blend in homage to Philip Mazzei, who helped the late US president Thomas Jefferson to establish his vineyard in the state of Virginia. It’s made from various vineyards of the Mazzei family in Tuscany. Four to five years of bottle age will put this just right. Enjoy.»
94 points — James Suckling, jamessuckling.com

CRITICA
«Beautiful» es muy desafortunado para abrir una nota. «Wet earth«. Deberia ser «moist earth» porque wet tiene una connotacion negativa por un lado y por el otro implica saturada con agua y en esa condicion no suelta aroma. Cuando la tierra está «moist» tiene humedad pero no chorrea y es ese estado que suelta el olor que conocemos luego de regar el jardin o de lluvia ligera.

Velvety (aterciopelado) dos veces en la misma línea: NO.

Ahora vean que el primer velvety se refiere a taninos con una connotacion positiva: velvety tannins. La siguiente velvety lo contradice con el adjetivo austero.

«El presidente de estados unidos bla bla» ¿Who the fuck cares? Yo quiero saber sobre el vino que voy a tomar, no una clase de historia.

«It´s made from various vineyards…»  NO lo puedo creer!! vamos, de nuevo. Hecho con uvas de varios viñedos….no me dice nada, solo relleno.

VEREDICTO
Una nota de muy poco valor para el consumidor.

IVAN VINO POINTS: 84