Publicado en Comida Criolla Peruana

Notas para Queirolo y Roky´s


Este asunto de la gastronomia y los maridajes en alza parece van de la mano con la recuperacion de nuestra hermosa Lima. Pasé por  el centro de la ciudad para hacer una gigantografia y mientras esperaba me dije, me voy por ahi a comer algo rico. Mi primer pensamiento fue para una butifarra en el antiguo y tradicional bar Queirolo, en la esquina del Jirón Quilca, a media cuadra de la Plaza San Martin. La plaza, dicho sea de paso, luce estupenda en la noche, con su iluminación artística y su arquitectura afrancesada de muros claros, realmente fabulosa y no se cuantos lugares en Perú -o Sudamérica– se le pueden comparar. Volviendo al Queirolo, estaba lleno a las siete de la noche, como de costumbre, parroquianos alegres y blliciosos y tuve un poco de envidia de ya no ser tan bohemio como en otros tiempos. Pedí la butifarra del antojo y un vaso de vino tinto, que era un Queirolo, por supuesto, llamado Siglo XVI, que no era tan seco como yo lo esperaba pero no estaba mal para el precio. La butifarra si que fue una decepcion y tuve que pedir otro vaso de vino para poder empujarla. El jamón de la casa -de chancho- estaba mediocre, poco sabroso, insípido, hasta tenía ese dejo desagradable de los cerdos que no han sido capados. La salsa de cebolla, salsa criolla que le dicen estaba ya marchita, imagino sentada alli por un buen tiempo y con este calor infernal del verano limeño uno pensaría que la debieran preparar fresca o al menos meterla al refrigerador. Igual para el pan. No se por qué les cuesta tanto a nuestros chefs jamoneros entender que la base de una buena butifarra es un buen pan, no esos medallones gaseosos y sin cuerpo que desmerecen un buen sánguche. Ponganle una buena rosetta pues, aunque tengan que subir el precio unos centavos. Qué misio.

Al rato y luego de pasearme por la plaza -habia un concierto por el dia internacional de la mujer– me dio hambre de nuevo. O tal vez fue que como no me satisfizo la malhadada butifarra esa sentia que tenia que comer algo que me hiciera feliz. Vi un local de Roky´s, la cadena de pollerías, a un lado de la plaza. Pedí un cuarto de pollo con papas y ensalada, a 11.90 no me pareció mal. Pero qué desilusión. Solo las papas fritas se salvaron.

El pollo estaba recalentado y lo peor de todo, salado. La ensalada estaba embadurnada con un atentado de vinagreta  francamente misio, con demasiado de todo. Demasiado ácido, demasiada sal, demasiado condimento, demasiada grasa. Encima el mozo se demoró tanto con mi bebida que cuando me la trajo yo ya había terminado el pollo aquel.

Dos decepciones en una noche, ambas en establecimientos que son ya clásicos de la culinaria limeña. Cuidado que por ahí nos la creimos eso  de que nuestra comida es la mejor del mundo y nhos dormimos en los supuestos laureles. No veo la hora de llegar a cas y tomarme un té verde para pasar el mal sabor.

Publicado en Cepas, Vino en Perú

Vinos de Australia en Lima


Ha sido una sorpresa muy grande -muy decepcionante- ver que los deliciosos vinos de Austalia brillan por su ausencia en el mercado de vinos de Lima, en el Perú en general. A qué se debe eso? Imagino habrá multitud de razones, entre ellas, como mencionaba un funcinario de la embajada de Australia, es que los vinos del país de los canguros, los wallabees y los tiburones come-surfers, son muy caros, poco competitivos en nuestro medio. Comparándolos con los vinos argentinos o chilenos, me refiero. Eso es algo que me resulta dificil de entender porque los vinos australianos tienen un gran prestigio en USA y Canada (y Reino Unido) como productos value, con excelente relacion calidad precio.  Por ahi tambien escuche de un gerente de licorería que los vinos australianos no son conocidos por los consumidores y por ello tienen poca rotacion, durmiéndose en los anaqueles. Así, los consumidores peruanos al no conoceresos vinos no se arriesgan a gastar treinta y tantos soles (que es el precio del vino australiano mas barato que he visto en Lima) en un vino que a lo mejor no gusta. Otro tema es que yo he escuchado de algunas personas expresiones de incredulidad cuando mencionas que Australia es una potencia mundial del vino. “Qué, no es puro desierto?”. La realidad es que Australia tiene una superficie plantada mayor que la de Chile y casi tan grande como la de Argentina y es uno de los productores mas grandes del mundo.

Que vinos son típicos de Australia? pues habría que decir primero que el pais austral produce excelentes Pinot Noir como los del valle de Yarra, los Cabernet Sauvignon de Coonawarra, los Riesling del valle Eden, los Chardonnay, y muchos otros etcéteras, que lamentablemente no se ven por estos pagos. Pero la uva que ha llevado a Australia al Olimpo de los grandes vinos es la Shiraz. Esta variedad es el caballo de batalla de la industria de ese pais, produciendo caldos ricos a todo nivel de precio, desde los humildes Jacob´s Creek de unos pocos dolares a los Penfold´s Grange que pueden llegar a costar miles de dolares por una sola botella. El Shiraz típico de Australia es rico, de muy buen cuerpo, con fruta muy madura y especia, particularmente pimienta negra. Son sumamente distintivos y quien prueba un buen Shiraz de ese pais dificilmente lo olvida.

Hablar de Shiraz australiano es hablar de Yellow Tail, una marca ya legendaria (aunque desconocida en Perú!!) que con sus etiquetas de color chillón invadió el mercado americano a mediados de los noventa con sus caldos de facil acceso, de estilo muy fruit-forward, de precio comodo (6 dolares) y con aquellas etiquetas que desmitificaban al vino y lo hacian un producto que cualquier Joe o Jane podia comprar en el supermercado. Yellow Tail con su logo del cangurito amarillo dio paso tambien al marketing de animal labels*, una estrategia de marketing que favorecia etiquetas con animalitos y nombres locos que hasta ahora tiene pegada. De hecho, es Yellow Tail la marca que probablemente tiene que ver mas con el acercamiento del gran mercado americano a los vinos de calidad.

Volviendo al tema del vino australiano en Lima, solo he visto un par de productos de Hardy´s, quizas cinco vinos distintos en total, solo uno de ellos Shiraz, y todos ellos con la ominosa mala fama de ser caros. Por ahi un Lindeman´s y un D’Arenberg, pero nada que represente la magnitud de esas bodegas ni de la bondad y diversidad vinera australiana. Ojala que algun importador se avispe con los Shiraz australianos y nos traigan algunos buenos ejemplos, siendo vinos que también van muy bien con la comida peruana. That´s  all, mate!

 

*de manera curiosa, este estilo de marketing todavia no parece haber llegado al Perú